Porlamar
17 de enero de 2021





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






¿El diagnóstico?: Cáncer en el alma
El velorio se efectuó en su casa. No hubo el protocolo habitual, digno de su investidura. Las autoridades del municipio no asistieron. No se entonaron las gloriosas notas del Himno Nacional, ni el Himno al Árbol.
Tarcisio Rodríguez│tarcisior_rodriguez@hotmail.com

24 Nov, 2020 | ¡Enfermó! Le recomendaron ir al médico. No tenía los recursos económicos disponibles, para sufragar una consulta privada, ni para comprar los medicamentos. La llevaron al hospital y, con los pocos insumos que habían, le hicieron los exámenes de rigor, para el diagnóstico de su patología. Se sorprendieron con el resultado: Cáncer en el alma. El Dr. Alfredo Alventosa fue el portavoz. ¿Quién la curará?
Ayer falleció "La Mata Mujer". Un extraño virus acabó con su existencia. Se hicieron los preparativos para el sepelio. Pidieron cremarla, pero sus parientes cercanos no estuvieron de acuerdo. Hubo que preparar el cadáver, buscaron a "Cachón" Moya, estaba en otros menesteres; llamaron a "Ñeco" Eulogio, dormía su siesta habitual; solicitaron a "Toño Saltarín", había salido temprano. Se acordó, entonces, exponer su cuerpo al aire libre, en su propio lugar. Fue una ceremonia inédita en Antolín.
No hubo obituario. La radio no divulgó la noticia. No hubo repiques de campanas. La comunicación boca a boca no tuvo su efecto. Las redes sociales no se movieron como otras veces.
El velorio se efectuó en su casa. No hubo el protocolo habitual, digno de su investidura. Las autoridades del municipio no asistieron. No se entonaron las gloriosas notas del Himno Nacional, ni el Himno al Árbol. Alguien vociferó "Gloria al bravo..."; otro, "El árbol da..." Tres coronas adornaron su cuerpo.
Pedro Bellorín se dirigió al grupo de personas que rodeaban el cadáver y, expresó con elocuencia su discurso. ¡Lloró! No pudo terminarlo. Felipe Méndez dijo unas palabras que conmovieron el ambiente. "Moncho" Marcano cantó una décima. "El Pollo", "El Ruiseñor" y "El Poeta Cardonero" improvisaron un galerón. "Moncho" Arismendi se presentó con su grupo "Compayó". Ramón Ordaz, con su poesía fluida y profunda, recitó "Ausencia".
"Chepina" llegó rezando. "La Cruz del Porvenir" regó de oraciones el escenario. El Guayamurí, que saltó tantas empalizadas para coquetear amores clandestinos, lloró en silencio y, sus lágrimas corrieron, como río desbordado, por los cauces del puente, que fue su gran confidente.
Aunque no tuviste hijos biológicos, te sentiste madre de los antolinenses, en especial, de los salaeros. No diste la cosecha del tiempo, pero regalaste sombras al campesino, para protegerlo de aquellos soles inclementes. No tengo más que decirte, sino adiós.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Vida de Hoy | Gente Feliz | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES