Porlamar
23 de septiembre de 2019





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






La historia del avión que voló durante 3 décadas y aterrizó en Maiquetía
En ese momento el equipo de pista se dirigía a recibir a la tripulación y a los pasajeros, cuando lo menos pensado ocurrió.
Juan Ortiz

20 Ago, 2019 | Eran las 9:55 a. m. de aquel 21 de mayo de 1992 en el aeropuerto de Maiquetía. Todo iba bien, Juan de la Corte, el operador aéreo de turno, llegó temprano, como siempre, a su oficina. El hombre hizo algo de café y comenzó a charlar con sus amigos.

La mañana transcurría sin novedades, todos los equipos funcionaban cabalmente y el próximo vuelo en llegar a su pista debía aterrizar en 1 hora.

De repente, de la nada, Juan notó una señal extraña en su radar. El mismo aparato que hacía segundos estaba sin señal alguna, empezó a mostrar un leve punto intermitente. El hombre no daba crédito a lo que veían sus ojos. Se trataba de una aeronave, sí, y lo más raro era que estaba pronta a aterrizar en tan solo 5 minutos.

Por si no fuera extraña ya la situación, la radio se activó y entró la señal de la aeronave.

—¿Dónde estamos? —dijo el piloto de la aeronave, en un inglés perfecto.

—¿Quienes son y adonde se dirigen? —respondió Juan, también en perfecto inglés.

—Somos el vuelo 914 de Pan American, un McDonnell Douglas DC-4 con 57 pasajeros y 4 tripulantes, salimos de Nueva York a las 6:55 a. m. de este 2 de julio de 1955 y deberíamos estar aterrizando en el aeropuerto de Miami, Florida, a las 9:55 a. m. Llevamos volando 3 horas y solicitamos permiso para aterrizar —dijo el piloto.

Juan de la Corte enmudeció ante tal aseveración, miró por la ventana y pudo notar que el avión se ajustaba a la descripción. A sabiendas de que el aterrizaje era inminente, que la situación era absurda por demás y que no corría riezgo con dejarles llegar a tierra, el controlador pidió que despejaran la pista.

El aterrizaje fue perfecto. La comunicación seguía vía radio.

—Gracias por dejarnos descender, pero, repito, ¿dónde estamos? —replicó el piloto de Pan American.

—Están en el aeropuerto de Maiquetía, en Caracas, Venezuela —respondió Juan.

—Debió haber un desperfecto con los equipos, pudo ser esa extraña niebla que nos envolvió dos horas luego de despegar —dijo el piloto norteamericano.

—Señor, pero eso no es todo, ¿usted está consciente de que estamos en 1992? —replicó Juan.

Luego de aquellas palabras hubo un silencio por 1 minuto, y después comenzaron los gritos dentro de cabina. "¡No puede ser!", "!Es una locura! ", "¡Debemos volver!", se escuchaba en un inglés eufórico.

En ese momento el equipo de pista se dirigía a recibir a la tripulación y a los pasajeros, cuando lo menos pensado ocurrió. El piloto abrió la ventanilla del McDonnell Douglas DC-4 y empezó a hacer ademanes con una revista pidiendo al personal que se alejara. Acto seguido: el avión encendió nuevamente los motores.

No hubo manera de detener la aeronave, y así como llegó, minutos después el avión se perdió entre las nubes.

Las autoridades aéreas venezolanas aún se preguntan por lo ocurrido. Como pruebas de aquel evento solo quedan un calendario aéreo de 1955, que cayó de la revista del piloto, y la grabación en los controles entre ambos hombres.

¿Realidad o ficción? Toca leer más e investigar al respecto.

J. O.

(Es mi versión, una de tantas)




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES